Sábado, el día de descanso, el día que Dios dejó para la familia, para acordarnos de Él, para adorarle y alabarle en exclusividad ya que en todos los demás días estamos ocupados con el trabajo, el estudio y otras preocupaciones. La Biblia dice:
"Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó."
(Éxodo 20: 8-11)
Es bueno recordarlo y hacer de este dia el más especial de la semana. Desde la puesta de sol del Viernes hasta la puesta de sol del Sábado tenemos todo un dia santificado por el Señor. Recuerdo que desde pequeñita mis padres me enseñaron a respetar y a guardar este dia porque es un dia especial y ahora que soy grande soy consciente por mi misma y espero con ansias a que llegue porque realmente puedo desconectar de todo y enfocarme en lo más importante y es que Dios nos creó porque nos ama y por ello le damos alabanza cantando, orando, escuchando de Su palabra juntos reunidos como una gran familia porque todos somos hermanos en JESUCRISTO.
Cuando fui a Rumania el verano pasado tuve la oportunidad de visitar distintas iglesias de la zona y fue un placer para mi y una bendición sobre todo visitar la iglesia de Moinesti porque estuvo con nosotros el pastor Stefan Tomoioaga, quien predicó la palabra de Dios y que nos dio mucho gusto escucharle porque tiene una manera particular de expresarse y sobre todo con mucha alegría. Me quedaron grabadas unas palabras que dijo: ¡Dios, cámbiame! Nos preguntó al iniciar el culto qué es lo que deberíamos pedirle nosotros al Señor verdaderamente, a lo que algunos contestaron: ¡ayúdame, sálvame, protégeme, bendíceme!... y ciertamente todo eso esta muy bien pero lo que realmente lo que necesitamos es pedirle a Dios que nos cambie y que nos dé como dice la Biblia, un corazón de carne: "
Y les daré un solo corazón; y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos, y quitaré de su carne el corazón de piedra, y les daré un corazón de carne;" (Ezequiel 11:19).
Que tengan un ¡Feliz Sábado!